Una historia con un mal final I
Ayer compré un revólver. Un viejo cacharro de manufactura estadounidense, con la madera desgastada y el metal raído. Debía tener unos 60 años, aunque su letal función continuaba intacta, al menos eso dijo el tipo que me lo vendió por dos mil pesos. Recuerdo que en la escuela me decían que los finales de mis […]
