Todas las heridas
Pensar en ti es un malestar ligero, un dolor suave, revoloteo de patas de hormiga en la garganta, el narcótico para soportar la desilusión de mis vacíos. Imagino que no soy lo que he sido y que me vuelvo tu paracaídas, tu mano izquierda, la alfombra que pisas, tu ropa de chica mala, el gato que te mima y que luego se aprovecha de tus buenas intenciones si lo abrazas.
Es lunes y mi humor es una sombra que baila. Estoy disperso, quiero volar y tomar drogas duras contigo, quiero un mejoral y que luego remuelas aspirinas sobre todas las heridas, sobre las que ya cerraron y sobre las que todavía no provocamos pero que llegarán algún día.
Porque hoy es un día simple y yo no estoy para nadie. Por eso me pongo a predecir tus risas, el color de tu blusa, tu maquillaje y su tono. Pero lo que de verdad quisiera es escribirte sobre la imposibilidad de tus ojos, sobre mi decadencia y su gracia. Pero es que hoy es lunes: día vulgar, día mortal, día común, día/día, una noche de domingo que no acaba.
Y quiero revelarte mis puntos débiles, los llantos que me aguanto, el cuento que es mi vida, la risa contenida hasta que llegues o si no vienes. Luego besarte por todas partes y que confíes en mí aunque yo no sea confiable. Y entonces poner en tus manos todas mis enfermedades y soportar las tuyas, las que tengas, las que no sabes.
Y quiero provocarte suspiros o sonrisas, besos, alegrías, tormentas de emoción, lluvias pasajeras, tardes de sol en la azotea, y provocarte sueños dulces en un mundo que es un panteón, cantarte coros patéticos. Coros de desilusión.
Ya sé que hace mucho tiempo que no te escribía, ya sé todo eso, pero es que todos los días entro en pánico y me estoy cayendo a pedazos incontenibles. Por eso aprovecho esta racha estable y absurda. Para ti.
Y también aprovecho para responderte hacia dónde va todo esto. Porque eso fue lo que preguntaste anoche: “¿Qué sucederá con nosotros? ¿Hacia dónde iremos?”. Creo que a largo plazo moriremos todos y que nuestros cuerpos se pudrirán. No hay sorpresa. Pero a corto plazo viviremos felices por siempre.

