Este no es un día especial
//ernest vail

Este no es un día especial. Este es un día cualquiera. Me gustaría que no fuera así pero también me gustaría que los aviones cambiaran su ruta y no pasaran sobre mi cabeza. Lo que intento decir es que el mundo es lo que es y que nosotros somos lo que somos.
Y me gustaría poder mentir y que terminaras por creer que sí, que hoy es un día especial. Que inventaron esa máquina que puede hacer que cierres los ojos y al abrirlos estés en otra parte, esa otra parte donde siempre has querido estar, el lugar que elegirías si alguien te diera la oportunidad de poder escapar. Mentirte tan bien que dijeras que sí, que todo eso puede ocurrir.
El problema es que ambos vemos el mundo sin el velo que tienen los demás. Y sabemos que nada va a cambiar. Y lo vemos así, paradójicamente, porque estamos juntos. Nunca estuvo planeado pero hoy todas las cosas que miro a tu lado son brutalmente reales. Aterradoras.
Ver el mundo contigo es ver que no hay demasiadas oportunidades. ¿Tendríamos más ilusiones si estuviéramos solos? Es probable que sí. Aunque también es probable que solo nuestra nada fuera más grande.
El caso es no nos podemos arriesgar. No me puedo arriesgar a seguir sin ti. Porque creo que lo estamos haciendo bien. Estamos haciendo lo mejor que podemos hacer. Y si sabemos todo esto, entonces vamos a pensar que sí, que hoy es un día especial.
Entonces respira lento. Vuelve a respirar. Tírate a la cama y sigue respirando. Vamos a respirar. A sentir que lo estamos haciendo. Que solo juntos estamos realmente viviendo. Y luego toma mi mano. Toma mis dos manos. Siente el calor. Siente que hay pulso. Siente que respiramos y que hay pulso. Y abrázame fuerte. Tan fuerte que duela. Y si podemos sentir que estamos respirando y podemos sentir nuestro pulso y podemos sentir el dolor de abrazarnos, entonces todo va a estar bien.
