Culpa a dios y bebe conmigo

Bueno, ya sé que soy un hombre que tiene demasiados problemas y también sé que la mayoría me los he inventado yo mismo. Pero tengo que aceptar que ahora que estamos juntos todo comienza a ir distinto.
Y tal vez lo nuestro sea solo amor disfrazando miedo contenido, pesadillas de miseria y sueños muertos en la carretera. Pero es mucho más de lo que la mayoría de las personas conseguirá tener algún día. Porque afuera todos caminan tan cansados como si fueran perros muertos a punto de ser enterrados.
Y ya sé que al final nosotros también acabaremos muertos. Que es pura matemática. Que todo consiste en esperar el tiempo suficiente. Pero ahora contigo las noches son lentas y la mayoría de las canciones tienen sentido.
Y no quiero decir que esto vaya a durar para siempre. Porque no es nuestra culpa esa mierda de que por una ley natural uno desprecie lo que ya tiene y se ponga a desear cosas imposibles.
Pero mientras eso ocurre, me gustan las noches que pasamos borrachos encerrados en mi casa. Y me gusta ese gesto que haces cuando te digo que todo esto podría ser mejor pero que justo ahora no soy la mejor versión de mí mismo. Que nunca lo he sido.
Y sobre todo me gusta ese gesto que haces cuando te acercas y dices: chico, no debes preocuparte por eso, si algo sale mal, culparemos a dios, pero ahora bebe conmigo.

Muy bien Ernst Vail, me haces recordar porque amo tanto estar con é.
Muy bien Ernst Vail, me haces recordar porque amo tanto estar con él.