El promedio total de las desgracias

Por Ernest Vail

Yo quería ser centro delantero y domador de dragones rojos y piloto y todas esas cosas que queremos ser de niños. ¿Piloto de qué? Piloto de cualquier cosa, de lanchas que rompan el mar o de aviones de guerra que maten gente.

¿Por qué no conseguiste serlo? Por dios, por la crisis, por mi familia, por la KGB, por Estados Unidos, por el Triángulo de las Bermudas, por el papa. Y por Todo Lo Demás. ¿A qué te refieres con Todo Lo Demás? Bueno, todos saben que por una parte está lo que uno quiere y por otra parte está Todo Lo Demás.

¿Y ahora qué te gustaría ser? Centro delantero y domador de dragones rojos y piloto. Creí que con los años tus sueños se ajustarían a la realidad. Bueno, los sueños que se ajustan a la realidad no pueden ser sueños, se llaman comerciales de televisión y los pasan para joderte tus programas favoritos.

¿Y has coleccionado nuevos sueños? No sé si puedan considerarse sueños pero hay ciertas cosas que no esperas y llegan y te hacen sentir bien y al mismo tiempo mal y es como si tuvieras al enemigo dentro. ¿Y qué tiene que ver eso con los sueños? No creo que tenga nada que ver pero es como me hace sentir ella. ¿Y ella es un sueño? Yo no estoy diciendo eso.

Creo que solo eres cobarde. Bueno, cobarde es lo que siempre quise ser cuando fuera grande. ¿Ella es tu nuevo sueño? No podría decir que sí pero sí podría decir que caminar juntos, borrachos y de madrugada, por este perro mundo es mejor que ser piloto de guerra o domador de dragones rojos o centro delantero.

Eso suena estúpido y cursi, creo que has llegado a un punto en que ya no tienes remedio. Eso lo sé. Creo que cuando ella lea esto se burlará de nosotros. Tal vez de ti, yo ni siquiera existo, solo soy alguien a quien te inventaste para escribir este texto. Quizás ella sonría un poco. ¿Y es bonita cuando sonríe? Como un jodido dragón rojo.

¿Entonces cuál es el problema? El problema siempre es el mismo. Que nada dura para siempre. Lo inevitable de los finales. Y que siempre sean tan humillantes. Eso me parece una desgracia pero también me parece que es solo una desgracia más, y una desgracia no hace menos el promedio total de las desgracias.

5 comentarios en «El promedio total de las desgracias»

  1. Ana

    «El problema siempre es el mismo. Que nada dura para siempre. Lo inevitable de los finales. Y que siempre sean tan humillantes». A mí también me parece una desgracia. Me gustó mucho.

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  2. Esther Ibarra

    es raro terminar de leer y no saber de qué me estás hablando pero al mismo tiempo tener la sensación de que siento lo mismo que estás escribiendo…

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  3. Iván Arreola Juárez

    Hace tiempo que no publicabas algo tan bueno, aunque tu séquito te alabe todo. «Una desgracia no hace menos el promedio total de las desgracias».

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