Campos minados, o suicidas

Lo que quiero decir es que no sé cómo empezar. Esta ciudad tiene mil formas de asesinarte mientras intentas recordar lo que ibas a contar.

Y luego están todas esas luces que se encienden sin tomarnos en cuenta, todos esos semáforos y los centros comerciales, las luces de los autos, los cines y las carreteras. Todas esas luces que cada noche se encienden sin tomarnos en cuenta, que se encenderían aunque no estuviéramos aquí… pero eso no es lo que quiero decir.

Podría darte consejos para aprender a vivir, un curso de motivación personal, pero soy un suicida que intenta llevarte por un campo lleno de minas, jugar con el tiempo, ni ir ni venir. Sólo un campo minado explotando a cada paso y todas esas partes de tu cuerpo volando por aquí y por allá. Y alguna terminará por tocarme, y todas las mías serán para ti.

Un campo minado donde de cada una de las cosas que vivamos te puedas arrepentir. Columpios sobre barrancas. Espejismos de estabilidad. Anhelo de seguridad. Suicidas, cariño, que busquen campos con minas que exploten y nos hagan vivir.

Aunque todas esas luces se enciendan. Aunque no les importe que sigamos aquí. Aunque la ciudad nos mate de nuevo. Otra vez. Otra vez. Otra vez. Aunque la ciudad nos mate de nuevo otra vez. Vivir juntos millones de cosas de las que te puedas arrepentir… pero eso no es lo que quiero decir.

Lo que trato de decir es que recordé el párrafo de un escritor nórdico y frío: “La medida para saber si estás perdido por ella es cuando al final del día has pensado más en ella que en ti”. Estoy perdido. Es lo que quiero decir.

9 comentarios en «Campos minados, o suicidas»

  1. Marisol Vidal

    Personalmente, me gusta mucho cuando escribes sobre cosas más “reales” y cotidianas como en esta ocasión, puesto que tus dos textos anteriores eran un poco más “fantásticos”, eran muy buenos pero a mí me gusta más los que son como éste. Me gustó esta frase “Podría darte consejos para aprender a vivir, un curso de motivación personal, pero soy un suicida que intenta llevarte por un campo lleno de minas, jugar con el tiempo, ni ir ni venir.“ Te agradecería si me dijeras quién es el escritor al que rte refieres en el último párrafo. Gracias de antemano.

    Responder
  2. Ximena

    Es bueno que estés perdido porque es cuando mejor escribes. “Aunque todas esas luces se enciendan. Aunque no les importe que sigamos aquí”. So sad.

    Responder
    1. Ximena Maya

      Este cabrón nunca te va a responder, así que te ayudaré un poco. Sí es Sienkiewicz, una novela que se llama «En vano».

      Responder
  3. Alejandra Puentes

    «Aunque la ciudad nos mate de nuevo otra vez. Vivir juntos millones de cosas de las que te puedas arrepentir»… imagino que debes de ser bueno en declaraciones de amor bizarras, jeje, saluso!!!

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *