Sueño nocivo, o Bob Dylan

Anoche soñé que iba por la calle con una pistola en la mano. Una pistola hermosa. Y comenzaba a disparar contra todos. Primero mataba a John Lennon. Y después eran disparos a cualquier parte. A policías. A gente con traje. A todas esas personas que no tenía sentido matarlas porque no tiene sentido matar a quien ya está muerto.
Y en lo único que pensaba era en que esta ciudad es jodidamente extraña y nociva. Y luego aparecía por la calle un circo marchando. Ya sabes, un montón de gente rara vestida con ropa de colores y esa música fea y alegre. Y algunos ángeles en medio de la lluvia. Y la lluvia era lodo.
Y de pronto yo era un niño. Por eso necesitaba la pistola. Ser niño es estar desarmado. Y de pronto todas las personas me están mirando. Quieren que les hable de salvación. Quieren creer en mí. Que yo sea un maldito profeta. Pero yo tengo las mismas dudas que todos. Sigo disparando.
Y entonces en medio de la marcha del circo estás tú. Eres parte del circo. Eres esa mujer extraña a la que un mago parte en dos a mitad de un acto. Esa chica rara que nadie sabe qué piensa, sólo sabemos que cada noche te dejas partir con un sable por un mago loco. Una mujer adicta a ser herida.
Quiero decir que nunca pareces la protagonista del acto pero que nada sería posible sin ti. Quiero decir que eres parte fundamental de que exista la magia. Quiero decir que sostienes la ficción.
Y ahí vas. En medio de esta lluvia de lodo. En medio de toda esta gente de circo. Ahí vas. Caminando. Bella. Arrogante. Sabiendo que todo este sueño depende de ti. Y todo este sueño depende de ti. Y todo este sueño depende de ti. Y todo este sueño depende de ti.
Y yo me uno al circo. Por ti. A la marcha de este circo extraño. Soy un mono adiestrado. Soy un niño con una pistola en la mano.
Entonces el sueño se acaba. Me levanto. Voy al baño. Orino. Y en la computadora está sonando Bob Dylan. Sigo orinando.

Vi unos de tus textos en la revista de la Ibero y al principio me parecieron pretenciosos, como muy a la Bukowski, pero acepto que me has enganchado. No sé cómo es pero es diferente lo que escribes y como lo escribes. «Y todo este sueño depende de ti. Y todo este sueño depende de ti. Y todo este sueño depende de ti».
No sé si me gusta o no cómo escribes, todavía no me decido, lo que sí sé es que tienes un estilo «jodidamente raro y nocivo», sobre todo lo noté en este texto. Cuentas un sueño y el lenguaje y la estructura de las oraciones también son un poco oníricas, todo deshilado, apresurado, fragmentado… Decidido: sí me gusta cómo escribes. Ja. Saludos.
Qué chingonería, maestro. Llevo un tiempo siguiendo el proyecto y aunque todo me parece muy bueno, sigo especialmente tus textos. Te rifas cabr{on. Por cierto ¿hay la posibilidad de publicar algo aquí con ustedes? un chingo de saludos, a toda la banda de letrasados.
«Y yo me uno al circo. Por ti. A la marcha de este circo extraño». Tienes razón el mundo es un circo «jodidamente extraño y nocivo», pero siempre hay alguien por quien decidimos soportarlo.
Jaja te imagino disparando como psicopata en la calle. Me gustó mucho, como siempre, tu texto. Voy a repostearlo.
Soñé que soñabas esto, como cuando soñabamos lo que soñaba el otro. Precioso. Sigue orinando.
Buen texto, Carlos. «Todos tenemos los mismos sueños. No existe un sueño único». Sé que te refieres a las aspiraciones, pero el sueño onirico es la proyección de o que pasa por nuestra mente cuando estamos despiertos. Pinche Carlos, eso sí que es creatividad.
Y No es Dylan, Y es tu mente jodida y perversa.
Entiendo que cuando te refieres a este «circo extraño», te refieres al mundo real y ordinario y en ese caso esta frase adquiere un sentido increíble: «Y yo me uno al circo. Por ti. A la marcha de este circo extraño. Soy un mono adiestrado. Soy un niño con una pistola en la mano». Muy buen proyecto sus disparos fallidos.
Tu estilo me parece un poco atropellado, rápido, «descuidado», con ciertos recursos extraños, es fantástico, o sea en el sentido más estricto de la palabra fantástico, y eso mezclado con temas «cotidianos» les dan una originalidad muy propia. Me gustó mucho.
hola, escuché a sergio huidobro en imer promocionando su proyecto y desde el nombre me pareció muy bueno, ahora que estoy aquí y los leo creo que todos tienen mucho que decir, de formas distintas, pero sin duda alguna tu estilo es «especial», no sé cómo explicarlo… te seguiré leyendo con la esperanza de que un día pueda explicarlo. muchos saluidos.
Me gusta.
Oraleeee, todo un club de fanss eh.. jeje está increíble lo que escribes, y en general el proyecto… pero te llevas las palmas (como puede verse), no sé si seas el que mejor escribe, pero sí el que más me gusta. punto
¿Cómo puedo contactarte? Me interesa una entrevista contigo sobre el proyecto. «Una mujer adicta a ser herida», muy bueno.
Acabo de pasearme por todos tus textos y de verdad que son muy buenos, me gusta ese estilo muy cotidiano ¡y toda esa tristeza disfrazada de petulancia y asco! Bravo letrasado.