Ella I
-Háblame de ella.
-Si la mierda tuviera un rostro, sería el de ella, ¿es grave?
-Tienes odio, son 500 pesos.
Sólo un imbécil puede esperar algo de un psicólogo cuando el mundo es un excusado de 12 mil kilómetros que no sorprende.
Auto conciliar. Algunos van por putas. Ellas reciben toda su basura y después les cobran. Los dejan sonriendo por un rato. Ya estaba cansado de ese viejo sistema. Seguía viéndola por todos lados. Su rostro. Terminé en la segunda opción más parecida…
Terapia. Había escuchado que la terapia resolvía cosas; y algo del psicoanálisis sobre el sexo y la destrucción. Ambos me remitían a ella.
“¿Amores imposibles? ¿Relaciones tormentosas? ¿Problemas familiares? ¿inseguridad? Llámenos, juntos encontraremos la solución”. Tomé el teléfono.


Esta padre, saludos
Esta muy padre, saludos