Lo peor de todo

Lo peor de todo no son los bailes que no bailas ni las estatuas mugrosas de un parque que te miran mientras caminas de noche fumando y pateando una lata de refresco.

Lo peor no es cumplir años ni saber que te haces viejo y que los sueños que tuviste un día ahora son parte de una agenda adicta a convertir los pendientes en fracasos. Lo peor de todo es la espera: hacerte grande esperando a que ella te quiera.

Y ver cómo las mejillas se le recogen a un lado como el telón de un teatro: ver que cada una de sus risas es una noche de estreno. Y tú miedo. Las cosas tristes que piensas, las ilusiones que te quedan, las arañas colgadas de tu techo. Los recuerdos.

Lo peor de todo es escribir miserias que dan risa, ser el protagonista de una novela mexicana idiota, un galán de circo. Lo peor son los detalles porque aburren y perseguirse la cola como un perro, que te pares en la fila del supermercado a buscarla entre frutas orgánicas y tintes para el pelo.

Lo malo es que hoy sea lunes y el pinche frío, que los pies se me entuman y no estés conmigo. Lo malo es ser todo lo que he sido. Y el ridículo.

Lo peor de todo es mi cepillo de dientes, una taza, mis libros, la silla o la ventana. Lo malo es no saber qué se esconde debajo de la cama. Y mi pesadilla diaria: soñar que un día despierto. Lo peor de todo es escribir esto a falta de talento.

Estoy seguro de que hay doscientos millones de cosas peores, y que en todas aparece ella. Pero déjenme en paz. Hoy no voy a escribir ni una puta palabra más.

8 comentarios en «Lo peor de todo»

  1. Alejandra

    No, bueno, me pregunto cómo haces para escribir esto, me encantó esta colaboración: tristeza y anhelo.
    Aunque muy cortita, pienso. Parece que nos racionas tus textos. ¡Escribe más putas palabras!
    «Y ver cómo las mejillas se le recogen a un lado como el telón de un teatro: ver que cada una de sus risas es una noche de estreno». ¡Uf!

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  2. SB

    Tienes ideas interesantes,la forma en que retomas la cotidianidad supone situaciones comunes que contribuyen a que las personas se identifiquen con el texto; no obstante creo que hay algunos detalles que deben corregirse, en cuanto a la concordancia especialmente, puesto que algunas ideas no quedan claras.

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    1. Akira

      Esque ir al grano, en sus textos, es algo relativo. Incluso, me parece, que ese es el punto en sus textos. La inconstancia en las ideas es la misma de cuando experimenta[mos] esas cituaciones: la inconstancia de los celos, de la ira, la desesperación y la impotencia. Inconstancia en todo, sobre todo sus textos.

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    2. Karen Martínez

      no soy una literata ni mucho menos… pero a mí me gusta mucho esa falta de «concordancia»… cuando lo leo me imagino a un loco escribiendo lo que se le viene a la cabeza en ratos de «celos, de la ira, la desesperación y la impotencia» como ya dijeron… a mí personalmente me encanta que nada quede claro.

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