Más que en Balbuena

“Vete a la Viga” me dijiste esa noche, antes de dejarme solo en el último metro; todo por irte a Taxqueña con el primer hijo de puta que te pudiste encontrar. Si hasta parece que lo sacaron de lo más hondo del Río de los Remedios… Mujer, terminaste por tirarlo todo al Canal de San Juan.

Me cuesta trabajo entender que el viaje ya llegó al final. Que no hay correspondencia en tu estación y que el vagón hay que desalojar. Ya no veo la luz al final del túnel, sólo queda incertidumbre y oscuridad.

Si tan sólo te hubieras dado cuenta de que eras para mí el asiento vacío en hora pico, por el que peleé para descansar de tantos empujones y malas caras. Porque te encontraba algo más que en Balbuena; eras mi Talismán.

Ha transcurrido un mes o más, y me he dedicado a recorrer cada estación intentando olvidarte. Pasé por Eugenia, Santa Anita y Candelaria. Me quedé un momento en Zaragoza esperando a que un apretujón como los de Hidalgo por la mañana te borrara del mapa de una vez por todas. Pero no sucedió.

Tu ausencia me ha dejado parado entre dos estaciones. En medio de la nada la desesperación me consume, el aire se me acaba y el espacio se me hace ínfimo. Mi metro no avanza. Ya comienzo a mentar madres y a patalear.

Sé que tu amor por mí está más allá de Ciudad Azteca; y eso ya es mucho decir. Me reprochaste que me sentías lejos, que tú estabas en Xola y yo en Cuitláhuac. Aunque aquello fue sólo un pretexto para que me vieras la cara en Vallejo y me dieras la patada en Tepalcates.

Hoy tengo que hacer el transborde sin un rumbo fijo. Estoy entre Cuatro Caminos y Pantitlán; en la búsqueda incesante de La Paz que ya no tengo desde que no duermo al imaginarte en Pino Suárez mientras aquel cabrón contempla Lindavista, y se pasa de Chabacano hasta Aculco como si fueran de la misma línea.

fermín blanco

3 comentarios en «Más que en Balbuena»

  1. rodrigo

    Toda una verdadera historia de sufrimiento, una vez mas y como en las anteriores que he leido muy buenas letras hermano. A como añoro aun mas despues de esto andar por aquellos andenes del metro de mi ciudad .

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