Rompecabezas/I

Desde que recuerdo, he tenido dificultades con los principios: la primera mordida a un sándwich, el despertar matutino, leer Tosltoi y sobre todo, una historia.

En fin, justo ahí empezaré: Regina está muerta. Dicen que la muerte es el final de todo e inmune a palabras necias, escapo de los hechos que no logro entender.

Ella yace sobre sábanas azules. Inmóvil. Aún me parece escuchar su respiración en lo vago de mi memoria. Petrificado, contemplo en el viejo diván la disolución de su silueta con lo diáfano del escenario. Permanezco quieto para no despertarla.

Al otro extremo, el despertador de Regina interpreta su melodía. Agradezco este avance tecnológico y presto atención a la canción con la que le gustaba levantarse: “Pasaste a mi lado, con gran indiferencia,  tus ojos ni siquiera voltearon hacia mí”. A la par, el disco de acetato en mi cabeza hace resonar la colección completa de sus incongruencias.

Regina odiaba dormir con frío. Apelaba a razones de salud para disimular su travesía a mi pecho. Entre cobijas aplastantes y ya en un sueño profundo, sus movimientos revelaban el atuendo invernal con el que combatía las noches. Quizás ahora, —te vi sin que me vieras, te hablé sin que me oyeras, al verla en esa posición, impávida y atemporal, al fin comprendí su cálido comportamiento en la inmensidad resultante de este cuarto sin ella y toda mi amargura se ahogó dentro de mí.

El contexto me embargó, liberando su tenue voz en mis oídos. La imagen de su esencia se impregnó en mis ojos, destilando a través de ellos, un poco de vulnerabilidad. —Y sin embargo sigues,  unida a mi existencia y si vivo cien  años, cien años pienso en ti.

sergio solís

3 comentarios en «Rompecabezas/I»

  1. Ester

    ¿Por qué podemos estar presentes bastante tiempo incluso para los ausentes?
    :O:) Sabes que siempre me ha gustado lo que escribes y cómo lo escribes…
    Me gusta!! Felicidades! jeje
    Cuando te leí moviste muchas cosas! 🙂

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  2. rodrigo

    Esta de lujoo mi buen serg ! y al igual que a Ester tambien me declaro fan de sus escritos a partir de este momento, y ademas la canción que utilizaste es de mis favoritas. Felicidades y que sigan viniendo los buenos textos.
    Saludos !

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  3. Javier Alfaro

    ¿Cuánto se ha escrito y dicho en nombre de ella? Pero es que ELLA con mayúsculas es capaz de brindar las mejores líneas, inspirar las más increíbles y devastadoras historias contadas en letras, una frase sin ella es como el mismo cuarto vacío que mencionas, ningún escritor podrá jamás resistirse a una musa cubierta por la frágil sábana que deja ver lo hermoso de un cuerpo despojado de todo,más que el comienzo de un párrafo, es una invitación.

    Me recordaste a cierta frase de Ernesto Sábato que dice: ¡Hay mujeres extraordinarias!

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